Charles Taylor, expresidente de Liberia entre 1997 y 2003, acusado de crímenes de guerra y contra la humanidad por instigar las guerras que asolaron su país y Sierra Leona, ha sido condenado este jueves por la mañana por el Tribunal Especial de la ONU para Sierra Leona. El tribunal ha hallado al acusado culpable de los 11 cargos que tenía en su contra, aunque no ha considerado que sea directamente responsable de las atrocidades cometidas por la guerrilla sierraleonesa ni que formara parte del entramado criminal. A instancias de Naciones Unidas, la corte ha desplazado su sede territorial a La Haya para evitar tensiones en la zona. Es la primera vez que la justicia internacional completa un juicio contra un exjefe de Estado. La pena será fijada más adelante. Taylor ha hecho saber que quiere cumplirla en el Reino Unido.
Los 11 cargos de crímenes de guerra y contra la humanidad que se le imputan incluyen asesinatos, violaciones, esclavismo, mutilaciones y uso de niños soldado. Entre 1991 y 2001, la guerra de Sierra Leona costó de 50.000 a 75.000 vidas. Al menos dos millones de personas se convirtieron en refugiados, de una población de seis millones. En Liberia hubo más de 100.000 muertos, según cálculos de las organizaciones humanitarias.