La justicia de Sao Paulo reconoció por primera vez la tortura en la dictadura (1964-85), en una sentencia considerada histórica en Brasil y que determina que en el certificado de óbito del dirigente del Partido comunista de Brasil (PCdoB) Joao batista Franco Drumond conste muerte "por torturas físicas".
"Juzgo procedente la demanda para rectificar el certificado de defunción" expresa la sencencia del juez Guilherme Madeira Dezem divulgada el miércoles en la prensa.
El juez determinó que donde se leía "fallecido el 16 de diciembre de 1976 en la avenida Nove de Julho" conste "fallecido en las dependencias del DOI-CODI II Ejército" (un conocido centro de tortura) y donde se determinaba que la causa de muerte era "traumatismo craneano", se le añada "debido a torturas físicas".