El Gobierno va a crear un gran censo de afectados por el robo de niños, con el fin de cruzar los datos de los padres que buscan a sus hijos y los hijos que buscan a sus padres biológicos o hermanos y que se puedan facilitar más reencuentros. Esa base de datos incluirá el nombre, la fecha de nacimiento y el centro sanitario donde hubiese nacido el bebé. Es uno de los compromisos alcanzado esta mañana durante la reunión que han mantenido los ministros de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, Sanidad, Ana Mato, e Interior, Jorge Fernández Díaz, y el fiscal general del Estado, Eduardo Torres-Dulce, con 10 representantes de asociaciones de víctimas.
Además, el Instituto Nacional de Toxicología fijará unos criterios para poder homologar y admitir en su base de datos los análisis de ADN que se han hecho por su cuenta los afectados en laboratorios privados. Son cerca de 1.500. Esta era una de las reivindicaciones más antiguas de las víctimas, ya que, hasta ahora, dicho Instituto solo hacía pruebas de ADN gratuitas a un afectado cuando lo ordenaba un juez o el fiscal.