Al participar en la última ceremonia de ascensos de la Policía Nacional, en junio de 2010, el entonces presidente Álvaro Uribe prometió que al entregar su mandato desempolvaría su carné de abogado para defender a los miembros de las Fuerzas Militares.
No propiamente ante los tribunales, hoy el exmandatario está asumiendo la función de escudero y, aprovechando la influencia política que aún mantiene en un sector del Congreso, durante las últimas semanas se ha dedicado a poner sobre la mesa una serie de propuestas que benefician a los miembros de la Fuerza Pública, la más reciente —hecha ayer— en torno a un tema controversial que divide opiniones: la retoma del Palacio de Justicia.
Tras una reunión con senadores de la Comisión Primera de Asuntos Constitucionales de los partidos de la U y Conservador, Uribe propuso que en el articulado del proyecto, denominado Marco legal para la paz, se incluya un inciso que garantice la excarcelación de los militares que participaron en casos emblemáticos, como el del Palacio.