La primera demanda penal presentada el miércoles en Brasil por crímenes durante la dictadura (1964-85) despierta la esperanza de familiares de víctimas del régimen, pero refuerza el malestar en ciertos sectores militares, ya recelosos por la creación de una Comisión de la Verdad.
Un grupo de procuradores presentó el miércoles a la justicia de Marabá (en el estado amazónico de Pará, donde actuó la guerrilla del Araguaia) una denuncia que acusa al coronel de la reserva del Ejército Sebastiao Curió Rodrigues de Moura del "secuestro" de cinco ex guerrilleros en los años 70', "hasta hoy desaparecidos", informó a la AFP el fiscal Tiago Rabelo.
A diferencia del resto del Cono Sur, Brasil no ha condenado a militares que violaron los derechos humanos durante la dictadura, ya que la ley de amnistía de 1979 los protege de cárcel y juicios. Algunos familiares presentaron acciones civiles, que según Tortura Nunca Más fueron desconsideradas en altas instancias judiciales.