El genocidio que se perpetró en Guatemala durante el conflicto armado (1960-1996) incluyó a víctimas indígenas y sobre todo niños que murieron en las montañas por inanición o frío al tratar de escapar de la represión militar.
Así lo asegura el subdirector de la Fundación de Antropología Forense de Guatemala (Fafg), José Suasnavar, en un informe divulgado hoy por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) en su página de internet en Guatemala, en el marco de la entrega del premio Alba/Puffin.
En su informe, Suasnavar indica que "allá se dio una parte, de lo más triste que yo he oído en los testimonios, que son las personas que vivían en las CPR (Comunidades de Población en Resistencia) que iban tratando de huir de las áreas en conflicto, y ahí hay muchas personas que murieron de inanición o de frío".
El antropólogo se refiere a la denominada área Ixil, en el departamento noroccidental de Quiché, que fue el más golpeado durante la guerra que desangró a Guatemala entre 1960-1996 y que se cobró unas 250.000 víctimas, entre muertos y desaparecidos.